miércoles, 10 de abril de 2013


Te propongo la Argentina del futuro…
 LA FIEBRE DE LOS URBANISTAS Y OTRAS YERBAS.
Ahora se han desatado de pronto las fiebres de los urbanistas y han aparecido por todas partes gente que habla como perico del ordenamiento de nuestros causes, de nuestras deficiencia en el control de nuestros recursos hídricos y de la falta de “Planes Maestros” para la demografía de nuestras ciudades. Pero casi nadie habla del problema que ha generado todo ese desorden urbano, y en vez de explicar los orígenes de esas causas como una manera de demostrar que saben en realidad de lo que hablan, se entretienen en explicar lo que no se ha hecho y lo que hubiese que hacer en el futuro. Uno, que es un lego en la materia, viene sosteniendo desde hace varios años y explicando en detalles las problemáticas que enfrentan nuestras sociedades modernas, y muchas de las causas por las que crece el descontento de sus habitantes. El problema puntual de las inundaciones en la actualidad, con variadas y escasas diferencia, tiene los mismos orígenes que la mayoría de los problemas que se enfrentan en todos nuestros pueblos y ciudades a lo largo y ancho del país. El desmadre, no solo es urbanístico, sino es poblacional, porque cubre toda la problemática social y engendra situaciones de emergencia en la mayoría de los estancos por donde transita el grueso de sus habitantes. Es por eso que hay problemas en el transporte, en los servicios de limpieza y alumbrado, en el abastecimiento de combustible, en la falta de gas, en los espacios habitacionales precarios, en la falta de seguridad, en la escasez de coberturas médicas y asistenciales, en la falta de educación y en todo aquello que ha sido descuidado en los grandes planeamientos urbanísticos del país en su conjunto. Una ciudad de Buenos Aires y sus alrededores paquidérmica, con casi 20 millones de habitantes amontonados y mal ubicados que sufre las falencias más elementales desde sus elementos para manutenerse hasta sus servicios de convivencia básicos, donde resulta problemático trasladarse de un punto a otro y donde sus servicios de transporte son rudimentarios y obsoletos. ¿Quién planifica? !Nadie! Solo se amontona gente sin proyecto de nación, sin estrategias a futuro que nos augura serios trastornos para las generaciones venideras y que nos condena de antemano a ser una sociedad de segunda categoría, porque sus desarrollos económicos está calculados con mediciones del pasado y no con apuestas al porvenir. La política y los políticos viven ausentes de nuestras realidades, se movilizan como zombies y permanecen ausentes frente a las demandas sociales de toda índole planteadas por la realidad, pero tampoco quieren escuchar a nadie y permanecen aislados porque sus ineptitudes los superan. !Hemos sembrado en el Desierto! Sin embargo, desde nuestro empirismo y con una visión superadora, vemos asombrados que no solo no hay proyectos, sino que no hay capacidades para poder siquiera imaginarlos. Vivimos con ideas que fueron plasmadas hace más de100 años para albergar una sociedad minúscula, aquella aldea de un Buenos Aires con menos de un millón de seres que se movilizaban en carruajes con caballos, que no tiene parangón con ningún espacio real que utilizamos a diario millones de habitantes amontonados hoy en el mismo lugar físico. Sorprendernos por lo que nos sucede, es de una hipocresía brutal o de una incapacidad rayana en el absurdo. Los argentinos, nos movilizamos sobre una superficie cuya demografía fue pensada para 14 millones, y hoy somos 40 millones que nos desplazamos por las mismos espacios sin haber clavado un clavo para mejorarlos. Por todo ello, y por lo que aquí se calla, es de esperar que en el futuro, aparezcan en la República Argentina, gobernantes, no solo que piensen, sino que inviten a los grandes talentos en planificaciones a diagramar un país en serio para insertarlo en el futuro. País en donde sus proyectos comprendan, que los problemas no son solo urbanísticos, sino sociales y que requieren integrar ideas diferentes a las de un siglo atrás, donde el urbanismo, la economía y el problema social no estaba en la agenda de aquellas sociedades y mucho menos, nadie pensaba resolverle los problemas a los marginados que han crecido por encima de nuestros deseos y capacidades.

viernes, 5 de abril de 2013








Una explicación histórica necesaria:
¿QUÉ ERA AQUELLA “ FUNDACIÓN EVA PERON“?
Cuando aparecen tragedias como la actual en el país, vale la pena recurrir a la memoria y narrar desde el pasado, cosas que muchos argentinos de hoy la desconocen. La genialidad de Perón y la pasión desenfrenada de Evita, fueron una conjunción única en el mundo que alumbró con el nombre de “Fundación Eva Perón” una de las organizaciones más complejas y estructurada de que se tenga memoria en solucionar los problemas de la marginación social. El entonces coronel Juan Perón, fue el estratega y su gran planificador de aquella institución que a nivel nacional, se instaló en un país donde todo lo relacionado a la Justicia Social estaba en pañales en la República Argentina. Eva Duarte, su compañera de entonces y su esposa luego, fue el alma y el vigor del brazo ejecutor de una institución llena de amor y calor humano, que logró expandirse por el país primero, y luego por todo el Continente Latino Americano. Conformando un manto sublime de esperanzas para los más pobres y desheredados, llegó para llenar un vacío que la sociedad clasista de entonces se había empeñado en ocultar, y que significaba la marginalidad de la mayoría del pueblo que generaba sus riquezas. Las generaciones actuales, lamentablemente, ignoran casi por completo esas instancias históricas de nuestro pasado, o tienen muy escasa información al respecto por la maledicencia de quiénes han sido sus mayores detractores y sus más perversos enemigos. Han querido cubrir maliciosamente con un manto de olvido, esa descomunal y gigantesca obra de amor, porque los intereses de sus mezquindad, no han logrado humanizar sus conciencias y mucho menos sus designios de aquél privilegio tan históricamente hoy todavía cuestionado. Eran aquellas, clases dirigentes aisladas de su realidad, que componía un país de privilegiados, sostenidos y administrados por dirigentes rentados por los grandes capitales de las empresas de ultramar, que eran los dueños de las comunicaciones, el transporte, los ferrocarriles y el comercio exterior de carne y de cereales. Esa indiferencia hacia los pobres y marginados, encontró en Eva Perón el palio de un calor humano desconocido y fue la mano redentora de un Proyecto Social, que significó poner en perspectiva la presencia del Estado con su presencia humana en un pueblo que había permanecido en el olvido. Llevada la ayuda a nivel personal, Evita encarnó la madre, el padre, la hermana, la hija de aquellos que la indiferencia los mantenía postergados, pero fue más allá aún, y su accionar llenó de centros asistenciales hasta el último rincón de la Patria. La Fundación Eva Perón, era sinónimo de garantía social frente a cualquier adversidad en el lugar del país que te encontraras, había una presencia permanente de ayuda y de socorro en la adversidad de los imponderables y nadie se sentía huérfano cuando cualquier adversidad los azotara. La logística y todos los ordenamiento de la Fundación contaban, diseminados en todo el territorio nacional, con grandes depósitos de artículos de primera necesidad disponibles de inmediato, tales como alimentos enlatados, agua, medicinas, camas, colchones, ropa, carpas, generadores y todo aquél material necesario para emergencias. Había hospitales de campaña completos, listos para instalarlos en el lugar que fuera y una flota de camiones para transportarlo de inmediato al lugar más remoto que fuera necesario. Pero además, un ejército de médicos y enfermeras profesionales adiestradas con las más modernas tecnologías, que en horas podían estar operando a plenitud en el lugar que fuera necesario para asistir a la población castigada por el fenómeno natural. Hubo acciones en terremotos, inundaciones y desastres naturales, que incluyeron desplazamientos hacia otros países y en donde incluso, por problemas técnico y por adversidades climáticas, hubieron accidentes que debió soportar el personal involucrado, como fue en el caso del regreso de una misión que volvía del Ecuador y sufrió un terrible accidente aéreo donde fallecieron varios médicos y enfermaras de la Fundación. Pero Evita, no solo comandaba personalmente la ayuda humanitaria, sino que impartía su mística y su amor ilimitado en la tarea, llegando el caso de no dormir por varios días para atender a los humildes y permanecer en el lugar de la tragedia. ¿Cuál era entonces sus mensaje? Buscaba llevar la integración al seno del conglomerado humano que componía esa masa humana argentina en plena transformación social y le otorgaba ese valor agregado de sentirse integrante de un país que se proyectaba seguro hacia el porvenir. Por eso no se fomentaba la vagancia, ni la ayuda iba desprendida de lo que significa una planificación ordenada; porque junto a ello había un proyecto de integración por intermedio del trabajo y el gobierno nacional no estaba ausente de lo que sucedía en la familia y mucho menos, en todo el proceso educacional de la formación de sus hijos. Por ello, acompañaban a la protección social los grandes emprendimientos industriales que generaron la primera supresión de importaciones en la República Argentina, fue dado como instrumento para generar fuentes de trabajo nacional. El montaje de la industria liviana primero, dio apertura a la fabricación de máquinas de coser, bicicletas, radios, herramientas diversas, curtiembres, industria textil, indumentaria, muebles, heladeras, etc. Pero también se comenzó a tecnificar por primera vez en el país el desarrollo de la agricultura y la ganadería, la industria lechera, la industria de lácteos y todos su derivados. Esa enorme expansión generó cantidad de fuentes de trabajo y la Fundación fue ampliando sus cometidos para transformarse en hospitales de alta complejidad y en realizar la cobertura total de la salud en la República. No había ningún tipo de institución privada, excepto con escasísimos lugares ofreciendo medicina paga, en cambio y para las grandes mayorías poblacionales, toda la salud estaba garantizad GRATIS por el Estado a través de la Fundación Eva Perón. !Esa es en síntesis lo que fuera aquella magnifica y maravillosa institución, que tantos recuerdos amados contiene!
Hoy, hoy existe un faraónico Ministerio de Acción Social sin alma, que de manera casi improvisada, pretende e intenta hacer cosas para los cuales sus directivos y funcionarios están despojados de aquella mística que le impusiera Eva Perón. No tienen ni poseen el encanto sublime de amor que requiere una tarea humana, lo hacen desde el espacio de la política, como un trampolín para escalar posiciones y por ello, sus actitudes y actividades no llegan a la gente con el calor necesario que se requiere a la hora del dolor. Hoy lo estamos observado con verdadera tristeza y sus accionar dejar ver la improvisación, la falta de logística, la carencia de contenido, pero sobre todo vemos que no hay capacidades ni disposiciones operativas realmente eficientes a la hora de dar respuestas al dolor; intentan copiar aquello que ha sido señero en el mundo y lo hacen mal, porque todo se observa calculado, medido y especulativo. Eva Perón era la respuesta exacta y superadora sobre una adversidad, no solo paliaba el dolor, sino que se mimetizaba con el sufriente y sus acción social, más que una respuesta, era la hermandad del abrazo humano en el momento más crítico de la tragedia. !Por eso estamos indignados! Porque estamos viendo que nos representan inútiles, porque vemos que no entienden la importancia del significado de la adversidad, ese de ayudar a la gente en el momento que más lo necesita. Si Evita hoy viviera, se hubiese presentado en el lugar más importante del problema, se hubiese instalado en el lugar físicamente y desde allí estuviera coordinando todo el accionar social requerido por la emergencia. !Conocer nuestra historia, también es amar a la Patria y luchar por ella, cuando se hace necesario!

martes, 2 de abril de 2013







Las Islas Malvinas hoy.
¿SOMOS INGENUOS O ESTÚPIDOS LOS ARGENTINOS?
Si usted es uno de los millares de argentinos que aún cree en los Reyes Magos, entonces no lea esto, porque se la van a destruir sus ilusiones. Si en cambio, es uno de los pocos que cree en los milagros de la Providencia y también piensa que el destino le tiene reservado ser el gran protagonista de una epopeya, lamento desilusionarlo: !Los ingleses no nos van a entregar las islas nunca! Por lo tanto usted, sus hijos, sus nietos y sus bisnietos, terminarán sus días festejando (como el día de hoy) una “fiesta” que en la realidad, es un drama nacional por las frustraciones que representa. !Pero no me putee todavía… déjeme seguir! ¿No le gustaría saber el por qué ha de ser así? Le repito para que le quede claro, en principio las islas son nuestras, (nadie lo discute excepto los ingleses) ahora bien, ¿qué es en realidad lo que está en juego? Y ésta es la “madre del borrego” de todo el cacareo que se viene repitiendo desde hace más de cien años y del cual, aparentemente, nadie tiene la respuesta. ¿Quiere que le cuente las razones “ocultas” de todo este entramado diabólico? ¿Le gustaría saberlo? Las Falkland island, -como les llaman a las Islas Malvinas- son una plataforma militar extremadamente estratégica, comparable a 100 portaviones anclados en un lugar del mundo conectados satelitalmente que le permiten a “las grandes potencias económicas y militares” el control absoluto del Planeta, pero no por lo que ahora está ya instalado, sino por lo que irán a instalar en el futuro. Es el único enclave sólido de ultramar que les posibilitará controlar todo el sur del continente americano, que es el mayor reservorio de agua, alimentos y minerales del mundo y que significa, la mayor de las riquezas que existen sobre la tierra. Es de una ingenuidad total, rayana en la mayor de las estupideces, si se creyera que ese monstruoso patrimonio que poseen hoy en absoluta propiedad, nos lo van a entregar alegremente los ingleses a cambio de nada. Por más y más válidos argumentos y “resoluciones de la Naciones Unidas” que nosotros vayamos acumulando, por más razones que nuestra diplomacia folclórica esgrima en la soledad de un país subdesarrollado como el que somos, por más paisitos náufragos que nos apoyen, de ninguna manera habremos de torcer ese cruel designio que padecemos. Hace 50 años, el General Perón nos lo había dicho y nadie lo quiso escuchar: “En el año 2000 estaremos unidos o dominados”. !Esta es nuestra triste realidad hoy! ¿Qué soy un pesimista? Al contrario, le voy agregar más evidencias (si me lo permiten) para demostrar lo que aquí se afirma: La llamada Plataforma continental Malvinense posee una incalculable riqueza que les asegura a “esas potencias” recursos en hidrocarburos por más de 100 años. Pero tampoco debiéramos descontar, que por medio de satélites ya se hayan hecho exploraciones en minería que a lo mejor, en muy breve tiempo, nos deparen impensadas sorpresas aún hoy desconocidas por nosotros. Pero yendo a lo concreto del presente día a día: la industria pesquera es otra de las grandes opciones, ya que Malvinas guarda en su mar territorial una inmensa riqueza ictícola de variedades incalculables que han de explotarse sin necesidad de nuestra presencia. En fin, es triste, muy triste “desarmar” el reloj de la realidad, pero vemos asombrados que nadie lo hace, que la mayoría transita por la tangente, por la pavada, por las pasiones sensibleras de la emoción chabacana y no analizan lo que pudiera suceder a la vuelta de la esquina. ¿Por qué no pensar que los ingleses, que siempre han sido maestros de la tranza y de la intriga, tengan en su manga una sorpresa más? ¿A quién se la ha ocurrido imaginar que en cualquier momento, Inglaterra desplace un millón de habitantes de su población estable sobre las islas, con el pretexto de re-colonizarlas mediante una fuerte y compulsiva inversión de un desplazamiento humano sobre América del Sur? !Pudiera ocurrir! Pero no he de seguir “tirando pálidas” aunque pudiera agregar otras más que nos harían palidecer… Por lo tanto, hoy que usted está en su casa “festejando el 2 de abril” si tiene la deferencia de leerme, convendrá conmigo lo siguiente: ¿No cree que es una pelotudés lo que estamos haciendo con la creencia que por un milagro, algún día nos devolverán las islas? Pero no se preocupe más, aquí le dejo la más importante de mis modesta ideas: Yo personalmente creo que podríamos cambiar esta realidad algún día y de alguna manera, la forma es encontrar cómo hacerlo. ¿Tiene alguna idea? !Yo sí que la tengo, y muy clara!
Las Islas Malvinas hoy.
¿SOMOS INGENUOS O ESTÚPIDOS LOS ARGENTINOS?
Si usted es uno de los millares de argentinos que aún cree en los Reyes Magos, entonces no lea esto, porque se la van a destruir sus ilusiones. Si en cambio, es uno de los pocos que cree en los milagros de la Providencia y también piensa que el destino le tiene reservado ser el gran protagonista de una epopeya, lamento desilusionarlo: !Los ingleses no nos van a entregar las islas nunca! Por lo tanto usted, sus hijos, sus nietos y sus bisnietos, terminarán sus días festejando (como el día de hoy) una “fiesta” que en la realidad, es un drama nacional por las frustraciones que representa. !Pero no me putee todavía… déjeme seguir! ¿No le gustaría saber el por qué ha de ser así? Le repito para que le quede claro, en principio las islas son nuestras, (nadie lo discute excepto los ingleses) ahora bien, ¿qué es en realidad lo que está en juego? Y ésta es la “madre del borrego” de todo el cacareo que se viene repitiendo desde hace más de cien años y del cual, aparentemente, nadie tiene la respuesta. ¿Quiere que le cuente las razones “ocultas” de todo este entramado diabólico? ¿Le gustaría saberlo? Las Falkland island, -como les llaman a las Islas Malvinas- son una plataforma militar extremadamente estratégica, comparable a 100 portaviones anclados en un lugar del mundo conectados satelitalmente que le permiten a “las grandes potencias económicas y militares” el control absoluto del Planeta, pero no por lo que ahora está ya instalado, sino por lo que irán a instalar en el futuro. Es el único enclave sólido de ultramar que les posibilitará controlar todo el sur del continente americano, que es el mayor reservorio de agua, alimentos y minerales del mundo y que significa, la mayor de las riquezas que existen sobre la tierra. Es de una ingenuidad total, rayana en la mayor de las estupideces, si se creyera que ese monstruoso patrimonio que poseen hoy en absoluta propiedad, nos lo van a entregar alegremente los ingleses a cambio de nada. Por más y más válidos argumentos y “resoluciones de la Naciones Unidas” que nosotros vayamos acumulando, por más razones que nuestra diplomacia folclórica esgrima en la soledad de un país subdesarrollado como el que somos, por más paisitos náufragos que nos apoyen, de ninguna manera habremos de torcer ese cruel designio que padecemos. Hace 50 años, el General Perón nos lo había dicho y nadie lo quiso escuchar: “En el año 2000 estaremos unidos o dominados”. !Esta es nuestra triste realidad hoy! ¿Qué soy un pesimista? Al contrario, le voy agregar más evidencias (si me lo permiten) para demostrar lo que aquí se afirma: La llamada Plataforma continental Malvinense posee una incalculable riqueza que les asegura a “esas potencias” recursos en hidrocarburos por más de 100 años. Pero tampoco debiéramos descontar, que por medio de satélites ya se hayan hecho exploraciones en minería que a lo mejor, en muy breve tiempo, nos deparen impensadas sorpresas aún hoy desconocidas por nosotros. Pero yendo a lo concreto del presente día a día: la industria pesquera es otra de las grandes opciones, ya que Malvinas guarda en su mar territorial una inmensa riqueza ictícola de variedades incalculables que han de explotarse sin necesidad de nuestra presencia. En fin, es triste, muy triste “desarmar” el reloj de la realidad, pero vemos asombrados que nadie lo hace, que la mayoría transita por la tangente, por la pavada, por las pasiones sensibleras de la emoción chabacana y no analizan lo que pudiera suceder a la vuelta de la esquina. ¿Por qué no pensar que los ingleses, que siempre han sido maestros de la tranza y de la intriga, tengan en su manga una sorpresa más? ¿A quién se la ha ocurrido imaginar que en cualquier momento, Inglaterra desplace un millón de habitantes de su población estable sobre las islas, con el pretexto de re-colonizarlas mediante una fuerte y compulsiva inversión de un desplazamiento humano sobre América del Sur? !Pudiera ocurrir! Pero no he de seguir “tirando pálidas” aunque pudiera agregar otras más que nos harían palidecer… Por lo tanto, hoy que usted está en su casa “festejando el 2 de abril” si tiene la deferencia de leerme, convendrá conmigo lo siguiente: ¿No cree que es una pelotudés lo que estamos haciendo con la creencia que por un milagro, algún día nos devolverán las islas? Pero no se preocupe más, aquí le dejo la más importante de mis modesta ideas: Yo personalmente creo que podríamos cambiar esta realidad algún día y de alguna manera, la forma es encontrar cómo hacerlo. ¿Tiene alguna idea? !Yo sí que la tengo, y muy clara!

jueves, 14 de marzo de 2013





 
AYER ME PREGUNTARON: ¿LE GUSTA EL PAPA?
Les respondí: “No me tiene que gustar, me tiene que servir”. En efecto, más allá de las creencias religiosas, de si uno es católico o es ateo, este es un tema que supera lo personal de cualquier argentino y puedo dar fe de ello. Pero para entenderlo, hay que tener una visión menos sesgada de la realidad. Me explico: Los argentinos que andamos por el mundo hace muchísimo tiempo, con mucha frecuencia nos preguntan: ¿Y usted de donde es? A lo que respondemos insuflados de orgullo: !Soy argentino! Y la respuesta siempre es la misma: !Ah… Maradona! Es decir, el mundo no nos reconoce por argentinos, nos conoce por Messi, Fangio, Evita, Perón o Maradona. ¿Qué nos está diciendo a gritos esa calificación que nos hacen en Roma, en un remoto pueblito de México, en una ruina del Peloponeso o en el Valle de los Muertos en Egipto? !Que no existimos como país! ¿Nos duele? Si nos duele y mucho, pero esa realidad, es nuestra realidad más allá de cualquiera de nuestros sentimientos. Yo vivo en Norteamérica, la mayoría, al verme me cree mexicano y cuando molesto les respondo que soy argentino, me dicen sonrientes: Oh… sí Río de Janeiro… Brasil… ¿Son todos tarados? !No! Es que formamos parte de ese mundo lejano y ajeno y por lo tanto nos creen intrascendentes e insignificantes, no nos toman en cuenta y muchas veces nos hacen pensar “con bronca” que no existimos. Es más, ocurre lo que nos sucede a nosotros con algún paisito del África, donde a lo mejor hay gente enormemente evolucionada e incluso con capacidades superiores a la nuestra, pero como no los conocemos, ignoramos de su existencia. Pero el hombre siempre ha sido así; los que vinieron en la Conquista así pensaban, los Cruzados también, los que van a la Luna o a Marte no creo que piensen diferente. ¿Cómo pudiéramos cambiar todo eso? !Con un hecho como el acontecido ayer! Me llamaron más de cien personas de diferentes países, muchas, muchas de ellas que nunca me habían dado bola: !Sorprendidos! ¿Cómo que un Papa argentino? Entonces Argentina no es Haití, ni el Congo, ni Gana, quiere decir que es un lugar importante, poblado de gente que es inteligente y muy evolucionada. Un Papa no es “moco de pavo” es una cosa demasiado importante como para que salga de cualquier lugar, y menos de un país que no tiene ninguna ingerencia dentro del orden militar, político o económico mundial. Les aseguro, que nunca en la vida de la existencia de la República Argentina como país independiente, ha sido tan “averiguado” como ayer en cuanto mapas, referencias, Internet y toda las parafernalias informáticas modernas que existen en el mundo en toda su historia. !Todos querían saber quiénes somos! Se que esto no ha de gustarle a muchos de mis amigos, pero les puedo asegurar que ayer fue “descubierta” la Argentina en el mundo. ¿Qué de golpe me volví Católico, Apostólico y Romano? !Para nada! Soy el mismo, el mismo de siempre, pero no seré tan estúpido como muchos pudieran creerlo y mis convicciones seguirán siendo las mismas: ¿Por qué habrían de cambiar? Lo que pasa es que esto hay que CELEBRARLO EN GRANDE y montarse en la ola de este tsunami que nos cayó como peludo de regalo, porque si somos inteligentes, ahora sí que podremos hacer ruido en el mundo y les aseguro que… Todos lo van a escuchar!








lunes, 11 de marzo de 2013




























¿QUE HACE UN PERONISTA EN LAS VEGAS?
Depende que clase de Peronista sea. Hubo “peronistas” que durante el “menemato” traían carretas de dólares y los sembraban en los Casinos como quien siembra trigo o maíz en un rastrojo. Los vieron ocupar “suites” Presidenciales de más de mil dólares la noche (con putas incluidas) y hacían verdaderas orgías negras, que incluso, sorprendían a los famosos jeques árabes habitúes del high rollers. ¡Perón da para todo! Incluso, hoy en día, donde muchos advenedizos al peronismo disfrutan de fortunas y prebendas mal habidas, que da terror y vergüenza al mismo tiempo. En cambio, yo soy un “perejil”  el mismo que cuando Sofovich y sus amigotes hacían temblar la banca, el susodicho, montado en una escalera diseñaba murales o pintaba carteles, con la misma tranquilidad que hoy, regresa a visitar a sus nietos. ¡No negaran que sí, hay dos clases muy marcadas de Peronistas! Pero ¡Las Vegas, es Las Vegas! El glamur, la fantasía, el “escape para la trampa” con el pretexto de alguna “convención”, la noche (y el día siempre a media luz) el ruido de las maquinitas, de las fichas, de los dados; los gritos delirantes de algún afortunado, las caras largas de los ilusos y esa absurda tentación de creer que aquí todo está permitido. Pero hay otra ciudad, la que vive en el silencio de la realidad, lejos del destello de las marquesinas y de la locura embriagadora de la fantasía, es la ciudad de la gente que trabaja para que esa fábrica de mentiras funcione. Una de tantas es mi hija Stella, que al frente de su Agencia de Seguros lleva una vida normal, con esa dignidad que da trabajar ocho horas todos los días de la semana, resolviendo problemas, protegiendo a quiénes trabajan y se transportan en sus propios autos, a los que no tienen “papeles” y necesitan seguro para concurrir a sus empleos y que haga posible que funcione esa enorme maquinaria que fabrica la falsa felicidad. Esa es la “otra Las Vegas”, que colma los Súper mercados, las tiendas de ropa usada, los restaurantes mexicanos de comida barata, los talleres mecánicos de autos usados, los que ponen techos, arreglan baños, son cocineros, son los que concurren con más de 45 grados de calor al medio del desierto para construir casas, hacer zanjas, los que vinieron a clavar clavos, a limpiar Casinos, a descargar madera, a limpiar casas, a cuidar chicos, a lavar ollas y a buscar trabajo… Una ciudad que vi crecer como nadie pudiera imaginar, a la que “llegué fundido” en 1994 después de uno mis tantos regresos a la Patria, y me dio albergue, trabajo y pan para mis hijos. La que tenía medio millón de habitantes a mi arribo y la dejé con más de dos millones cuando “otra vez regresé tratando “otra vez” de ser útil a la Patria en el 2003. ¿Imaginan ustedes lo que se aprende viviendo y observando de cerca con ojos aviesos una transformación tan extraordinaria y monstruosa, dentro de una sociedad súper desarrollada? Bueno, eso es lo que puede hacer un Peronista en Las Vegas: ser testigo de las miserias y las virtudes de una sociedad que los argentinos odian tanto, que le tienen tanta bronca, que tejen mil hipótesis de su realidad, que la mayoría no conoce, pero que todavía y en profundidad, no han averiguado por qué. Ahhh… y esto no tiene nada que ver con el Imperialismo ni todas las boludeces que puedan imaginar los inventores del hilo negro…

viernes, 8 de marzo de 2013




LAS 40 MIL CARTAS QUE PERON ESCRIBIERA EN EL EXILIO.
!Qué manera de trabajar este hombre! Escribía o contestaba un promedio de diez cartas diarias durante la semana de lunes sábado, tarea que cumpliera rigurosamente durante sus 18 años de exilio. Fue, sin lugar a dudas el único general en el mundo que ganó una guerra con una maquinita de escribir. ¿Por qué puedo afirmar esto? Por haberlo observado durante semanas sentado frente a su “Olivetti” portátil primero y a su también portátil “Remingtón” después. “Mis máquinas tiene que ser portátiles, porque no se cuanto tiempo voy a estar viviendo en un lugar con esta vida de gitano que ahora tengo”. Era asombroso ver su disciplina en el ejercicio de su tarea y la dedicación casi enfermiza que ponía. En su mesita de trabajo, cada cosa estaba ordenada en “su lugar” y la mayoría de las cartas las escribía en papel de avión; “liviano, para que pesen menos y el franqueo sea más barato” me dijo alguna vez. Eso sí, toda su papelería tenía impreso en el tope de la página, el nombre de Juan Perón; era muy cuidadoso en ello, a tal extremo que cuando se le acababa el papel se preocupaba muchísimo porque “van a creer los muchachos allá, que la carta que están recibiendo no es mía” decía rezongando mientras tipiaba su nombre a máquina en el costado izquierdo del papel. Las cartas importantes las meditaba en silencio allá cerca del ventanal, mientras alguno de nosotros permanecíamos sentado en los sillones del living o preparábamos algo para enviar a la argentina. Escribía a contraluz dando la espalda al gran ventanal: “Si me pusiera al revés, me molestaría el reflejo del sol en los ojos” le oí decir muchas veces. Esta cartas importantes, la escribía siempre en papel “Bond” y eran las que generalmente se entregaban de manera personal “en sus propias manos” y la mayoría de las veces las escribía de puño y letra. Tenían en sí un mensaje especial, diferente, y al ser personalizadas, ese manuscrito significaba una distinción extrema hacia le persona que iba dirigida. Una carta de ese tenor hablaba de un “Mensaje Supremo” a los que muy pocos tenían el privilegio de llegar. Lo mismo ocurría con los abrazos que daba Perón. Un abrazo prolongado, mejilla a mejilla, era un mensaje que asociaba al que lo recibiera con la más alta aceptación de su parte, en cambio, un abrazo frío marcaba cierto distanciamiento y no digamos lo que significaba, cuando daba la mano con firmeza y detenía al que lo intentaba abrazar. Pero sigamos con las cartas: hubo épocas en que llegaban infinidad de cartas que “debíamos ayudar a leer” y que provenían de los lugares más insólitos y remotos, ya que la gente se las ingeniaba para hacérselas llegar, muchas desde Chile o desde el Paraguay porque la dictadura las interceptaba a todas. En cambio, cada una de las cartas que el General escribía eran como “un cañonazo” contra la dictadura, por eso para él tenían tanta importancia, ya que “no era cuestión de escribir cualquier cosa” como con frecuencia solía decir. “La gente está desesperada y espera mis directivas, mi aliento y comprensión para continuar la lucha”. !Cuántas veces lo veíamos en silencio asomado a ese balcón del piso once, mirando a la inmensidad como esperando una respuesta que no llegaba a su inspiración! Este tema de la correspondencia del General, quizá sea el tema menos tratado en toda la historia del Peronismo, siendo que es el más importante y que dio vuelta el destino de nuestra Patria y generó un potente diálogo entre un pueblo sometido por gobiernos dictatoriales y su líder arrinconado en un oscuro rincón del continente americano, como lo eran la Caracas y la Santo Domingo de entonces. Los historiadores que han escrito y escriben sobre Perón, aún no han tenido el profesionalismo requerido por la hermenéutica y la historiografía para rescatar, de entre esas miles y miles de cartas, la verdadera historia contemporánea argentina que ha sobrevolado los últimos 70 años de nuestra historia. La monumental tarea desarrollada por ese hombre en soledad, no tiene parangones en ninguno de los líderes conductores de pueblos en el mundo y esas 40 mil cartas de las que hablo, (que pudieran ser más) están ahí diseminadas en cientos de cajas fuertes y cajones arrumbados, propiedad de argentinos que ignoran el tesoro que la Providencia depositó alguna vez en sus manos o en las manos de algunos de su familiares ya desaparecidos. Este simple ciudadano, que fue un oscuro testigo y hoy un simple y anónimo militante, ha sido uno de los millares de esos bendecidos que han tenido el extraño y raro privilegio de atesorar en sus manos (entre cartas y tarjetas de felicitaciones) unos 20 escritos por Perón dedicados a su persona. !Me queman en las manos porque no puedo hacer nada con ellas! Pero por lo menos, las iré publicando para así arrancarlas del olvido y de esa manera, entrarán en la historia grande del Perón que habrán de conocer algún día, los argentinos del futuro. ¿Qué más pudiera hacer con ellas?